El Rapto y la Disposición de las Almas de la Tierra.

Uso la terminología Cristiana puesto que es conocida por muchos a pesar de sus creencias religiosas. Se necesita reconocer que todas las grandes religiones del mundo emergieron de aguas universales. No es mi propósito, con el uso de esta terminología, elevar un sistema de creencias sobre otro. En lugar de esto, uso la terminología que, en mi opinión, sirve para traer la mayor claridad posible a mis palabras. El Hijo Creador es directamente responsable por la implantación del Cristianismo y el Islam. Las religiones orientales se derivaron de la Familia de Ángeles Melquisedec.

La Mortalidad es una escuela. Aquí, la intención es que aprendais las habilidades y disciplinas que permitirán que acepteis la ciudadanía universal. No calificamos en una curva. Es un simple sistema de éxito/fracaso. El esquema universal permite quinientos mil años para la adquisición del conocimiento y habilidad. Como siempre, es vuestra elección si vos os valéis o no de lo que es puesto delante vuestro.

El Juicio no es una revisión de la vida de cada persona en el planeta. En cambio, está basado en el color de vuestra alma. En abril de 1997, el primer juicio del hombre tuvo lugar. Esto califica como una abducción masiva aunque no con los pobres propósitos de quienes hemos sido víctimas. Miles y miles de almas fueron recolectadas y, una a la vez, escoltadas ante tres jueces. Se necesitan tres ángeles de alto estatus para ejecutar un juicio. En este caso esos jueces fueron, El Hijo Creador, El Antiguo, y yo.

Un alma ascendente irradia un claro color blanco. Cada uno de los jueces se sentó en un escritorio con una terminal de computadora. Según cada uno de quienes iban a ser juzgados fueron traídos ante nosotros, nosotros registramos nuestros votos en un teclado. Aquellos que pasarón el juicio fueron escoltados a otra habitación en donde recibieron un marcador genético que nos permitirá localizarlos e identificarlos en el momento del rapto. Este momento viene con el transporte simultáneo de todos los ascendentes. Aquellos que no pasaron el juicio fueron regresados de donde vinieron.

Trataré algunas de las inquietudes que varias gentes han formulado.

'¿Qué pasa con mis niños?'

Los niños que no han alcanzado su mayoría (doce años) son conciderados inocentes. Van con el padre más ascendente.

Si ninguno de los padre es ascendente, yo asumo la paternidad y los niños ascienden conmigo.

'¿Qué hay si no quiero dejar a mis seres queridos atrás?'

El Rapto trae consigo un momento de extrema claridad de visión. Sabréis en vuestro corazón que es verdad y la mayoría escoge irse. No obstante, ES UNA DECISIÓN. Podríais quedaros o iros según queráis. La Primera Causa evita la interferencia con vuestro Libre Albedrío.

'¿Qué pasa con quienes no asciendan?'

El escenario del rapto en la Tierra da una segunda oportunidad para la población no ascendente. Aquellos que hayan pasado el juicio y ascendieron evitarán las pruebas que vendrán sobre el planeta. El Apocalipsis habla ampliamente de esta confusión y no tengo la necesidad de repetirlo aquí. Una de las fortalezas más grandes del hombre es su habilidad de levantarse frente a la adversidad. En estos fuegos, el no ascendente encontrará su ascendencia.

'Creo que apesta que tenga sólo una oportunidad para la ascendencia.'

Si calculáis el período de vida promedio en ochenta años y dividís entre 500, 000 años, la persona típica tendrá más de seis mil períodos de vida. Esto asume una vuelta rápida por el Salón de las Almas. No obstante, para el fin de este argumento diremos que cinco mil vidas. ¿Hasta que punto diráis 'ya es suficiente'? Todos vosotros estáis en la culminación de esas vidas. No sois juzgados por la primera sino por la última. Como en cualquier escuela, llega un día de juicio. Cuando os graduasteis de la escuela, ¿os aclarasteis la garganta y dijisteis: 'Caramba, tal vez no quiera mi diploma'? Si fallasteis en cumplir los estándares para graduaros, ¿acaso la escuela os dio vuestro diploma de cualquier manera? Si fue así, la vuestra fue una mala escuela sin moralidad o carácter. El universo no opera de tal manera.

'¿A dónde vamos después de la Tierra?'

Típicamente, los ascendentes van a los mundos del siguiente nivel superior después de ir primero a Jerusem para un período de orientación. Esto sirve para disminuir el 'choque cultural' en el período de transición. No obstante, la Tierra no es el caso típico.

Traéis con vosotros una naturaleza altamente competitiva. El universo siempre a prohibido la competencia. Os temen y os aislarían y os tratarían como leprosos en lugar de darles la bienvenida en su congregación como hermanos y hermanas. Reconociendo que el universo está en un momento de gran transición, según su propio despertar, os llevaré al nuevo universo (7) y ahí contruiremos cosas que jamás han sido vistas en la creación. Como siempre, Emanuel será el Hijo soberano de ese dominio. Este será un universo Lanonándec. No habrá Arcángeles o Melquísedeques.  El éxito no será repartido como si fuera caridad. Será un reino donde podráis moveros tan alto como queráis basados en vuestros propios incentivos y deseos. No estaréis sujetos al sistema de castas del universo anterior.

'¿Qué pasa con el alma No Ascendente?'

No hay Infierno exceptuando aquel que  nos creamos. El Padre no han condenado a ninguno al Infierno. En cambio, es un estado del ser al cual nos condenamos. Aquellas religions que afirman "Infierno para toda la Eternidad" normalmente están inconscientes de que la eternidad no es para siempre. Estos universos, aunque con una vida muy larga, no estarán aquí para 'siempre'. También serán juzgados un día y sólo hay de dos: o ascienden o no. Lo que les pasa los 'Alma Muerta' es la extinción. La muerte permanente del alma. En este momento tenemos tres clases de gentes en el planeta. El ascendente, el no ascendente y el alma muerta. Este último se describe mejor como un predador, el pedófilo, asesinos, violadores y otras variantes de transgresiones que plagan vuestras sociedades.

'¿Qué hay del Padre todo amor y todo perdón?'

Cualquier persona, que con buena corazón pida el perdón del Padre lo recibirá. Es política del Padre que cualquiera que tenga la consciencia de pedirlo, es ascendente. Hay dos estratagemas aquí. Él/ella debe ser de buen corazón. Si creiáis que continuareis con conductas no ascendentes y os escurriréis por la puerta trasera en el último minuto, pensadlo de nuevo. No funciona de esa manera, tampoco el Padre es ingenuo. Si tenéis verdaderamente el corazón contrito, el Padre os elevará a la ascendencia.

La otra estragema es el hecho de que debéis pedirlo. Pocos rara vez lo hacen. Refleja que su estado de consciencia es tan pobre que no han alcanzado la ascendencia en quinientos mil años y tampoco es probable que lo harían en un millón de años.

'¿Qué clase de Dios mata a Sus propios hijos?'

El Padre no impone la extinción. Es vuestra elección. Es la elección que hicistéis en vuestra estadía sobre la Tierra Y es la elección del alma muerta cuando son juzgados. La tolerancia pide reconocer y aceptar el libre albedrío del individuo. Si un individuo tal escoge la extinción sobre la inmortalidad, entonces aceptar esa elección es obligatorio según la Primera Causa.

'¿VOS habéis sido judgado?'

Todos quienes entran en la mortalidad están sujetos a las reglas de la mortalidad. El Juicio es una de estas. En 1996 fui informado que el Padre me esperaba en el Salón del Juicio en Jerusem. Según la instrucción, fui. Para mí, fué un momento pleno y glorioso. El Padre me encontró aceptable. Además, los efectos de cualquier pecado que hube acumulado en la vida fueron purgados de mi alma. Seguido a este evento, tuve la oportunidad de encontrarme con cinco muy queridos y amados amigos quienes me esperaban.

El Apocalipsis habla de este hecho, "El Príncipe de Este Mundo ha sido juzgado". Es una cuestión de estatus que sólo el Padre era competente para juzgarme.

'¿Qué pasa con la Tierra después de que todo acaba?'

Cuando mi período como príncipe planetario termine, mi línea de tiempo será pasada al Hijo Creador. Creará una línea de tiempo de mil años y la Tierra será transformada en una colonia penal deteniendo a las almas de la rebelión. El Hijo Mismo será el príncipe planetario y trabajará personalmente con estas almas para traerlas de regreso a la congregación universal.

Después de esto, es difícil decirlo. Sospecho que la Tierra será mantenida como sagrario del despertar universal que salió de ella.