La Estructura del Cosmos

Los teólogos han ignorado algunos de los obvios matices de los escritos del Apóstol Juan. Mientras que algo del material estaba encriptado dentro de sus escritos, también hay lo suficiente visible para haberlo entendido.

Juan nos dió una definición del cosmos o logos. Identifica siete niveles (dimensiones) de la existencia junto con confimaciones cruzadas dentro del Código en Apocalipsis. Comienza esta identificación en el Evangelio de Juan, lo confirma en el Código en Apocalipsis, y luego se expande sobre él.

7a Dimensión - El Padre Creador - El Alfa y la Omega, El Principio y El Fin, El Primero y El Último.
6a Dimensión - El Verbo o bien La Palabra de Dios o bien Dios Todopoderoso o bien. El Alfa y la Omega, Principio y Fin.
5a Dimensión - El Espíritu Santo o bien El Hijo de Dios o bien Jesus. El Alfa y La Omega, El Principio y El Fin.
4a Dimensión - Aquellos que viven en el mar (el espacio).
3a Dimensión - Aquellos que viven bajo el mar. El Alfa y La Omega, El Primero y El Último.
Segunda y Primera Dimensiones - Aquellos que viven bajo la Tierra.

Es interesante que de la siete a la tres, inclusive, están unidas a una fuerza de vida. La primera de estas, la que permite todo lo que le sigue, es el Padre Creador. Se infiere del otro lado de la cadena que existen 'fuerzas' unidimensionales y bidimensionales que están también vivas. En términos locales, esto sugeriría que lo que llamamos partículas subatómicas son, de hecho, 'vida' y no 'cosas'. Cada una de estas dimensiones está 'anclada' a una fuerza de vida que permite su existencia.

Juan hace una distinción (referencia dimensional) entre estar en el mar y abajo de este. El nivel actual de conciencia científica de la Tierra reconoce la existencia de las cuatro dimensiones como 'tiempo' ó, más precisamente, la ausencia de tiempo donde la Tierra y sus habitantes estan sujetos a los dictados del tiempo lineal. La distinción es entonces entre el tiempo lineal y el no lineal.

En el Código en Apocalipsis, Juan hace notar a cuatro individuos de estatus elevado. Dado que la suma de las parte no puede exceder al todo, es posible indentificar fácilmente al Padre Creador. Todas las declaraciones del Alfa y la Omega están contenidas en la totalidad del Padre. Los dos Hijos de Dios, tienen descripciones similares aunque diferentes, con el Príncipe Planetario (El Primero y El Último) viniendo en cuarto lugar como un elemento controlador de la Tierra.

El Apóstol pasó por grandes dificultades para establecer un protocolo de estatus u orden con múltiples niveles de material redundante que suministran confirmaciones y confirmaciones cruzadas a fin de establecer que el lector, de hecho, ha visto el material correctamente sin la necesidad de 'interpretar' su significado.
Este nivel de entendimiento es solo posible cuando sus escritos son leídos en forma desencriptada.

El Libro de Apocalipsis está setenta por ciento sellado (encriptado). Los Evagelios de Juan están sellados veinte por ciento. Se deduce que según es mayor el nivel de encriptación es menor la posibilidad de entender correctamente. A pesar de esto, a Juan le fue dicho que dejara algo del material visible, mientras que al mismo tiempo, escondiera otra información.

A grandes rasgos, un treinta por ciento de la creencias cristianas comunmente sostenidas son producto de Juan y muchos de sus comentarios han sido incorrectamente 'interpretados'.

La Incorrecta Identificación de la Trinidad

Los teólogos enseñan que la Trinidad es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Por 'Hijo' se refieren a Jesus. Esto es erróneo y el peso de dos mil años de esta mala interpretación ha cobrado sus bajas. Cuando uno sustenta sus creencias sobre los hechos, esa creencia entonces se hace parte de un sistema de realidades. Cuando emerge de opiniones incorrectas (y una interpretación no es nada más que una opinión) llegas a un sistema de creencias. El orden de Juan del Logos establece lo que él 'realmente' dijo y no lo que otros pretenden o asumen que quiso decir.

La evidencia del orden de la Trinidad ha estado claramente visible en los escritos de Juan por dos milenios. Empero, la continuidad del error basado en la asunción que la creencia preexistente era correcta impedía la reexaminación de esa creencia. Los primerísimos autores del error fueron los mismos Apóstoles y esto dió nacimiento a muchas inexactitudes. Cosidera esto. En ninguna parte dentro de las palabras de Jesus mismo encuentras alguna evidencia que Él haya dicho 'Adórenme'. Siempre llamó la atención acerca de que la Adoración a la Deidad debería ser dirijida hacia el Padre. Fueron los Apóstoles los que enseñaron la adoración de Jesus.

Ahora, desde una perspectiva de la adoración, este es un error minúsculo. Si uno se dirije a cualquier elemento de la Trinidad - está dirijiendose a todos. 'Estos tres son uno'... No obstante, desde la ventajosa posición de entender al cosmos, y siendo totalmente ignorante de la precisa sistematización e identificación de Juan, las interpretaciones construidas sobre las asunciones, primeramente propuestas por los Apóstoles, se han desviado desde aquel tiempo. Si la premisa es incorrecta, todo lo que fluye de ella está igualmente defectuoso.

Considera estos versículos del Evangelio de Juan

#1
Palabre clave=UNIGÉNITO

JN 1:14 Y AQUEL VERBO FUE HECHO CARNE, Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS (Y VIMOS SU GLORIA, GLORIA COMO DEL UNIGÉNITO DEL PADRE), LLENO DE GRACIA Y DE VERDAD.

JN 1:18 A DIOS NADIE LE VIO JAMÁS; EL UNIGÉNITO HIJO, QUE ESTÁ EN EL SENO DEL PADRE, ÉL LE HA DADO A CONOCER.


#2

JN 3:16 PORQUE DE TAL MANERA AMÓ DIOS AL MUNDO, QUE HA DADO A SU HIJO UNIGÉNITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN ÉL CREE, NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA.

JN 3:18 EL QUE EN ÉL CREE, NO ES CONDENADO; PERO EL QUE NO CREE, YA HA SIDO CONDENADO, PORQUE NO HA CREÍDO EN EL NOMBRE DEL UNIGÉNITO HIJO DE DIOS.

1JN 4:9 EN ESTO SE MOSTRÓ EL AMOR DE DIOS PARA CON NOSOTROS, EN QUE DIOS ENVIÓ A SU HIJO UNIGÉNITO AL MUNDO, PARA QUE VIVAMOS POR ÉL.


Hay que usar una gran precisión para leer estos versículos. La palabra clave 'Unigénito' recolecta todo el material relevante en un solo lugar para su exámen. En el primer conjunto vemos que 'El Verbo' es se le nombra como siendo el 'unigénito del Padre'. Unigénito es el 'único hijo', claramente establece que sólo hay 'uno' con este tipo de relación.

Más detalles de 'El Verbo' llegan en la primerísima frase del Evangelio.

JN 1:1 EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO, Y EL VERBO ERA CON DIOS, Y EL VERBO ERA DIOS.

Ahora tenemos una lista de puntos fácticos con los cuáles trabajar.

1. El Verbo estaba con el Padre desde el mismísimo principio.
2. El Verbo es el Unigénito del Padre.
3. El Verbo está en el seno del Padre.
4. Ningún Hombre ha visto al Hijo Unigénito, El Verbo (en ningún momento).

Las interpretaciones han enseñado que La Trinidad es el Padre, el Hijo (Jesus) y el Espíritu Santo. Estan inquestionablemente incorrectos y este hecho fáctico está más allá argumento alguno.

Jesus 'fue visto' por el notable personaje que es pero el Verbo no ha sido visto. Se deduce que Jesus no puede ser 'El Verbo' y que el Padre, Jesus y el Espíritu Santo es una identificación incorrecta de la Trinidad.

El lector debe ser muy cuidadoso en no 'engancharse' en la palabra 'Dios' ya que hay tres elemento en la Trinidad que sostienen un Estatus de Deidad y los tres tienen el derecho al término 'Dios'.

Si El Verbo es el 'unigénito' del Padre y el Verbo no es Jesus, por proceso de eliminación Jesus es el Espíritu Santo. Una confirmación cruzada de esto llega en la estructura del logos y la misma vida de Jesus. El reino de Jesus empieza en la quinta dimensión. Gobierna todo lo que está en la 5D y abajo. Típicamente, llamamos esto 'el universo'. Arriba de Él está El Verbo quien es el Creador identificable del Universo.

JN 1:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

JN 1:2 Este era en el principio con Dios.

JN 1:3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

El papel del Verbo como Creador está claramente visible y establecido. Se deduce, de nuevo, que Jesus no puede ser El Verbo y que Él no es el Creador del Cosmos. En su lugar, él gobierna el universo que fue creado para Él.

Durante la Última Cena, el Espíritu Santo fue llamado sobre los Apóstoles 'por' Jesus. Lo hizo y 'podía' hacerlo por una sola razón. Es Suyo para mandarlo. En ningún lugar de las escrituras de Juan vemos una situación donde el Verbo manda o controla al Espíritu Santo. La única evidencia visible lo vincula directamente a Jesus, y sólo a Jesus. Debe hacerse notar que, como un asunto de lógica, lo que 'no es' es tan importante como lo que 'es'.

El orden correcto de La Trinidad es el mismo que el visto en la estructura del Cosmos de Juan. Los primeros tres elementos son el Padre Creador, el Verbo y Jesus, en ese orden.

Viendo el conjunto #2, tenemos versículos que hablan exclusivamente de Jesus. Vale la pena notar que en ningún lado vemos mención alguna del Padre. Ya que Jesus no puede ser El Verbo, se deduce que no puede ser el unigénito 'de' el Padre. A pesar de esto, él es etiquetado como el Hijo Unigénito de Dios. El asunto es '¿cuál Dios?' Por proceso de eliminación Jesus es el hijo del Verbo y no del Padre, y 'El Verbo' ha sido claramente establecido como 'Dios'. Ergo, Jesus 'es' el Hijo de Dios (El Verbo).

Las antiguas culturas, en un intento por explicar los fenómenos naturales, 'creían' que los dioses controlaban las estaciones y los eventos naturales. Los teólogos han hecho algo similar con su construcción de la Trinidad. Hacen ver un cuadro donde hay un cuerpo y tres cabezas compartiéndolo en lugar de ordenar la evidencia y llegar a una configuración diferente, tres únicas personas compartiendo un espíritu - El Espíritu del Padre Creador.

Considera el otorgamiento del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. Pedro lo recibió un Jueves y no mucho tiempo después estaba negando al Cristo tres veces. El recibimiento del espíritu no elevó su coraje, tampoco lo hizo infalible o todopoderoso.
Continuó siendo la persona que era. Así también es con la Trinidad. Tres diferentes personas unidas por un sólo espíritu. Los Apóstoles se unieron a Jesus (El Espíritu Santo) por un propósito en común y con un servicio en común. Así también está unida la Trinidad, pero ninguno de sus elementos ha dado su individualidad o su personalidad única al unirse.

Error Apostólico


Como ya se ha hecho notar, los Apóstoles no eran inmunes al error. El comentario de Mateo de que Jesus 'debe haber sido' el cumplimiento de la profecía de Isaías del nacimiento virginal de Emanuel es, en el mejor de los casos, una especulación. En verdad, ninguno ha visto jamás a Emanuel y la evidencia no sostiene la opinión de Matero mas allá de su conjetura de que como Jesus llegó por un nacimiento virginal, él 'tenía que ser'. Siguiendo la pobre lógica de Mateo, los teólogos 'asumen' que la palabra Emanuel es otro nombre para Jesus dado que la palabra significa 'Dios con nosotros'. Han sido negligentes al hacer una pregunta pertinente, '¿cuál Dios?'.

El nombre convenido entregado a Maria para Jesus fue establecido por el Arcángel Gabriel. Jesus no es igual de ninguna manera o forma a Emanuel. Isaías nos dice que Emanuel tendría un vida privilegiada (comería mantequilla y miel) mientras que Jesus y sus padres fueron de la clase trabajadora. No hay evidencia de que Mateo u otro Apóstol alguna vez haya conocido a Emanuel o les fuera confiado por una tercera persona algún rumor de él. Además de los comentarios de Isaías no hay evidencia de ninguna clase de que él haya existido.
Sin embargo, no nos apresuremos en desestimar a Isaías, en verdad, él lo tenía todo correcto.
JN 1:14 Y AQUEL VERBO FUE HECHO CARNE, Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS (Y VIMOS SU GLORIA, GLORIA COMO DEL UNIGÉNITO DEL PADRE), LLENO DE GRACIA Y DE VERDAD.
Sabemos que 'El Verbo' ha encarnado como hombre y vivido sobre la Tierra. Como Jesus, el Hijo de Emanuel, vino a la vida por la virtud del nacimiento virginal, se deduce que su progenitor (también un Hijo de Dios) haría también lo mismo. Esto nos hace ver un cuadro con dos nacimientos virginales, no uno, y es consistente con la evidencia y los versículos suministrados por el Apóstol Juan.

En discusiones con un teólogo calificado se ha notado que cada vez que había una divergencia entre el Código en Apocalipsis y la creencia común Cristiana, la disparidad siempre se rastrea hacia una interpretación (una opininón) y no un hecho fáctico establecido.

En la práctica religiosa común todo esto importa poco. Jesus sostiene un estatus de Deidad y es un Dios elemento de la Trinidad. Vale la pena hacer notar que esta información fue destinada a ser conocida 'exclusivamente' en los Días Postreros. La lógica y propósito se hace clara cuando la Guerra en el Cielo llega a escena. Era suficiente que los Cristianos vieran 'suficiente' pero no todo. No se esperaba la perfección dentro de los confines de la humanidad.