La Estructura de la Creación

La Creación está dividida en siete dimensiones perfectas. Cada una existe en paralelo a sus vecinas y cada una tiene sus cualidades únicas y sus propios propósitos.

El Padre reside en la séptima. No sabemos si hay otros como él ahí pero sospechamos que no. No nos ha dicho. La séptima, la sexta y la quinta son dimensiones de energía. El Padre es una entidad de energía o una personalidad compuesta de energía. Su substancia es la misma con la que nos proveyó como estuche de nuestra personalidad, el alma.

La Creación comienza desde lo más alto de la sexta dimensión. Ahí, un campo de energía proyecta la intención del Padre en nuestro cosmos. Este campo está fuera del tiempo llamado el Ojo del Padre y podría aproximársele a una rueda de carreta en la que radios de energía irradian desde un punto central. Un radio por cada universo. La Estrella de David es una representación gráfica del Ojo del Padre. Aunque con la inclusión de los nuevos univesos ese número de radios se incrementará a ocho.

Es un hecho que la Voluntad del Padre y Su contínua atención permitieron la creación. Más aún,  Su línea de vida  ES la línea de tiempo maestra para toda la creación y ambas son una misma.

El mando es transmitido al Hijo Creador y su inverso individual desde el Ojo del Padre. La línea de vida del Hijo Creador y su línea de tiempo para su universo se entrelazan para formar una doble hélice. Como con el Padre, la línea de vida y la línea de tiempo para ese universo se convierten en una misma. Cuando Jesús dijo que nadie podía llegar hasta el padre excepto a través de él, la suya no fue una declaracion solamente espiritual sino también un hecho físico real y la facultad del Hijo Creador empieza en lo más alto de la sexta dimensión.

La quinta dimensión es la residencia de ese especial aspecto del Hijo Creador que la religión llama El Espíritu Santo. Cada universo toma la vibración armónica del Hijo Creador. Cada Hijo, similar en su naturaleza, es diferente y distinto de todos los otros. Por lo que el aspecto del Espíritu Santo de su naturaleza es también diferente y distinto. Este aspecto especial sirve como un punto de inspiración y ascendencia para aquellos que han evolucionado, por sí mismos,  hasta ser capaces alcanzarla, aunque existe un ejemplo cuando el Hijo llama a Sus apóstoles. Contactar con el Espíritu Santo es una experiencia emotiva que altera para siempre a una persona. Aumenta la armonía personal del individuo tanto que se hace uno con la influencia y para siempre la irradia de su ser hacia otros. Aquellos que han estado en la presencia del Hijo Creador, Lucifer o Emanuel pueden atestiguar el sentimiento masivo de bienestar que emana de estos seres. Uno no puede pararse frente a estos individuos y no ser emocionado por la experiencia.

La cuarta dimensión es donde reside la mayor vida. Mientras que usamos marcadores de tiempo, como los moviemientos planetarios, etc, por efecto de conveniencia práctica, la cuarta no tiene tiempo y los que ahí viven son inmortales. Las reglas de la existencia en la cuarta son substancialmente diferentes que aquellas en la tercera. El pensamiento se puede hacer realidad y es esencial que quienes residan ahí posean la habilidad de controlar su pensamiento y emociones como para no convertirse en la ruina de su sociedad. Esto contradice la necesidad de educación en la tercera dimensión en donde limitaciones se disponen para prevenir incursiones inapropiadas en la cuarta.

La tercera dimensión contiene a los mundos del tiempo y del espacio, la mortalidad. Estos son mantenidos para el propósito de entrenar poblaciones ascendentes. Vuestros genes han sido estructurados para daros un uso limitado de tan sólo una porción pequeña de vuestro cerebro y estais separados armónicamente del acceso a la mayoría de vuestra alma. Asimismo, el planeta está en una frecuencia armónica más baja de la que estaría un cuerpo similar en cuarta. Todos estos factores sirven como limitaciones que posibilitan la viabilidad de la encarnación y reencarnación. También sirven para asegurar que nadie huya de la mortalidad antes de que se hayan sometido a juicio y se hayan ganado el derecho a la ciudadanía universal.

La primera y segunda dimensiones son base para las que están arriba de ellas. Sin embargo, la creación es el resultado de la vida, la vida no existe por causa de la creación. Entonces, hay formas de vida rudimentarias en estas dimensiones que les permite ser los ladrillos de la dimensiones superiores adyacentes a éstas. Estas formas serían vistos, en lenguaje coloquial, como 'molestas alimañas'. Siguiendo la lógica de propósito , toda la vida y toda la creación sirven a un propósito. No hay nada que sea ajeno o sin propósito.

Los argumentos entre los Creacionistas de la Tierra y la Ciencia sobre la evolución del hombre siempre me han fascinado. Parecen inclinados a la idea de que la evolución física del hombre no estaba vinculada con su evolución espiritual. Por eso argumentan infinitamente cual fue primero, el huevo o la gallina. Parece obvio que ambas posiciones sean verdaderas simultaneamente si sólo aquellos en la argumentación se permitieran retroceder y tomar perspectiva de los puntos.