Havona

La gente generalmente entiende mal los términos Cielo y Paraíso.

El Cielo está en la 7ª dimensión y es donde vive el Padre. El Paraíso esta en la 6ª dimensión y es el punto donde el Hijo comienza la soberanía de su universo. Dentro del reino del Paraíso hay otro lugar llamado Havona, El Asiento de Poder del Hijo.

Havona tiene la mayoría de la historia universal, siendo un lugar vacío que servía a casi ningún propósito ya que el Hijo prefería moverse entre su gente en su medio. El Padre, por otro lado, ha revitalizado Havona, agregando a sus estructuras y las cosas que harán el verdadero asiento de poder para el nuevo gobierno universal. Actualmente puede albergar como a cinco mil personas.

En la cercana Guerra en el Cielo, varias cosas van a suceder. Sabemos que la Rebelión y el Universo se permitirán entrar en una guerra abierta. Sabemos que un cierto momento, hay una gran posibilidad de que el Padre declare su posición. Cuando Él lo haga los miles de mundos que no deseen tener nada que ver con el conflicto cortarán imediatamente su asociación con la burocracia universal. Estos comprenderán los mundos de las castas menores. Esos peldaños menores de la jerarquía universal es donde la Fé y Crencia en el Padre siempre ha sido la más fuerte.

Cuando estas cosas sucedan, el nuevo orden universal necesitará un gobierno. No una colección de burócratas ególatras sino uno de pastores, como el Padre intentó que fuéramos. Los primero cinco mil en llegar a Havona serán la médula central del gobierno y aquellos más cerca del Hijo. Las siguientes llegadas funcionarán un nivel más abajo en la 5ª dimensión y el último grupo implantará la Voluntad del Hijo en la 4ª dimensión. Este orden provee tres niveles de gobierno, tres anillos.

El Arcángel Gabriel se ha separado del universo. En la ausencia del Hijo, él es el soberano. Los burócratas creen (actualmente) que él está en reclusión y saben que no estará de regreso en el contexto de líder bajo el orden actual. Gabriel y uno cuantos son las únicas cosas que se han mantenido vigilando las fechorías universal, deneniéndolos de avalanzarse desenfrenadamente sobre sus compañeros. Él es odiado por su servicio al Hijo; Gabriel es una roca que no se doblegará ante ninguna fechoría o ninguna racionalización. En este momento, el universo está sin liderazgo, un barco sin timón. El Padre, el Hijo y la Brillante Estrella de la Mañana, todos ellos han dado la espalda a la burocracia corrupta.

Otros llegarán a Havona en poco tiempo. Estamos un paso más cerca.